¿Es pecado Tatuarse? ¿Qué dice la Biblia?
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Esa es la pregunta que miles de jóvenes se hacen. ¿Será bueno o malo? ¿Hará daño a mi cuerpo? ¿Y si me arrepiento después? Todos tenemos una opinión, pero hoy, te invito a ver Que dice la Biblia.
Un tatuaje es una modificación del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto que se plasma con agujas u otros utensilios que inyectan tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis. Ciertos datos revelan que entre el 80 y el 90 porciento de las personas con tatuajes quieren eliminarlos en algún momento de sus vida. Por eso hoy, te quiero dar tres verdades que la Biblia enseña acerca de los tatuajes.
Primero, Dios prohíbe imprimir cosa alguna en nuestro cuerpo.
En Levítico 19:28 dice "Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna." En los mandamientos que Dios le había dado a Israel en el tiempo de Moisés, habían leyes ceremoniales y leyes morales. Las ceremoniales eran tales como guardar el sábado, ofrecer los sacrificios por el perdón de sus pecados, entre otros; los cuales eran simplemente mandamientos revelando la llegada del Mesías en el cual se cumplirían todas estas leyes ceremoniales. Por eso Jesús dijo que el había venido a cumplir la Ley, no a seguir guardando toda la ley sino a cumplir la ley en su cuerpo. Por eso Pablo dijo que ahora nuestro día de reposo es Cristo, y también dijo después que ya no hay que ofrecer sacrificios por nuestro perdón, pues Jesús fue ese cordero inocente que se ofreció por amor a nosotros.
Cristo mismo no guardó las leyes ceremoniales, pues eran un tipo de Cristo, y en el se cumplirían todas ellas. Pero el sí guardó todos los mandamientos Morales que habia establecido desde tiempo atrás. Leyes tales como: No adulterarás, no robarás, no dirás falso testimonio; todas ellas siguen en pie hasta el día de hoy. ¿Por qué el mandamiento de no tatuarme es algo moral y vigente hoy? Porque Dios es todavía hoy aún más celoso con nuestro cuerpo pues es templo del Espíritu Santo, como se nos enseña en 1 Corintios 6:19. Por eso podemos decir que marcar nuestro cuerpo va en contra de la palabra de Dios.
Segundo, No importa el mensaje, aún así, es pecado. Muchos afirman que si el tatuaje tiene un mensaje positivo ó cristiano, tiene justificación para con Dios y que incluso, es bueno para demostrar mi fe hacia los demás.
Pero en el evangelio "El fin no justifica los medios". Es antibíblico romper un mandamiento de Dios para demostrar mi fe hacia otros. Había un rey en Israel llamado Saúl, el cual había sido enviado por Dios a eliminar a todo el pueblo Amalecita y no dejar nada ni nadie con vida. El fue y peleó, pero no obedeció la palabra de Dios pues dejó vivo al Rey y algunos de los mejores ganados.
Cuando el profeta Samuel le confrontó, Saúl replicó que había hecho esto de dejar vivas las ovejas con el propósito de OFRECERLAS en sacrificio a Dios; era una buena razón, pero la respuesta del profeta de Dios fue esta: "Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios". Y esta es una enseñanza importante para todo aquel que quiere agradar a Dios. Desde aquel día Saúl quedó desechado como rey de israel, pues había desobedecido la palabra de Dios tratando de llegar a un fin aparentemente justificado. Hay muchas formas de transmitir tu fe hacia otros, puede ser mediante tu santidad, una palabra de ánimo, a través de tus frutos, e incluso mediante tu caráter y testimonio ante los momentos más duros de la vida. Pero nunca rompas un mandamiento de Dios para hacer algo aparentemente bueno.
Tercero, Si has venido a Cristo con tatuajes ya en tu cuerpo, no es necesario quitar el tatuaje de tu cuerpo pues ya Dios te ve como un hombre nuevo y limpio. 2 Corintios 5:17 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." Así que no te averguences delante de Dios por los errores del pasado, pues el nos perdona y nos hace nuevas criaturas.
¿Me tatúo? Claro que no, pues Dios ha dejado claro en su palabra que esto va en contra de sus mandamientos y también hace daño a nuestro cuerpo, el cual es templo del Espíritu Santo.