¿Quiénes van al cielo? Las buenas personas no son salvas

¿Quiénes van al cielo? Las buenas personas no son salvas

¡Hola! 

Me ha sucedido muchas veces que cuando le hablo a alguien acerca de Jesús y su perdón, la persona simpatiza con Dios y la Biblia, pero termina diciéndome que el o ella es una buena persona, que no le hace mal a nadie y que por lo tanto tiene garantizado el cielo y no el infierno pues se ha portado muy bien toda su vida. De hecho, la semana pasada mientras estaba en casa de unos amigos donde haríamos un pequeño servicio de oración, salí a las afueras de la casa con la intención de hablarle a alguien acerca de Jesús. Era un vecindario algo pobre y lucía como un complejo de apartamentos pegados unos a otros. Comencé a caminar algunos pasos pero no veía a nadie, me conduje hacia la parte de atrás de los apartamentos y ahí estaba un anciano, estimo que de unos 65 años de edad. Se veía sucio, maloliente y descuidado. Una lata de cerveza era su único acompañante. Le saludé con una sonrisa, le di la mano, y comencé a hablar acerca De Dios. Pero apenas inicié la conversación acerca de Jesús, este anciano me detuvo repulsivamente afirmando que él creía en Dios pero que lo hacía a su manera y que odiaba hablar sobre religión y política. Después de unos 10 minutos intentar convencerle que no quería hablarle sobre religión, sino sobre tener una relación con Jesús, tuve que irme debido a su firme postura en que él estaba bien con Dios porque se portaba bien aparentemente. Obviamente, no le había resultado nada bien su postura espiritual mantenida por años debido a que después de unas palabras pude comprobar su estado crónico de alcoholismo. 

Si eres una de estas personas que cree que serán salvos solo por ser buenas personas, quiero pedirte que por favor me des 5 minutos de tu tiempo para explicarte algo muy importante que debes saber. 

Es muy triste escuchar el caso de algún bebé que nace infectado con el sida debido a que su madre poseía esta enfermedad. La gran pregunta siempre resuena en el corazón: ¿qué culpa tiene ese bebé?. Algo así parecido te pasó a ti y a mi, nacimos infectados con la enfermedad del pecado. El primer matrimonio en la tierra, Adán y Eva, pecaron contra Dios y producto de eso toda su descendencia, o sea, toda la humanidad quedó marcada por el pecado. Cada niño nace con el mal dentro de sí, y por eso al crecer, comienza a hacer cosas incorrectas como robar, mentir o golpear a otros niños. El hombre no es pecador porque peca, sino que peca porque es pecador. Y esto nos trajo la triste maldición de no poder ir al cielo cuando muramos porque somos pecadores. Cuando uno muere, el cuerpo se hace polvo, pero el alma va automáticamente a la eternidad, ya sea al cielo o al infierno. La Biblia dice que por cuanto todos nosotros pecamos, estamos destituidos de la gloria de Dios. O sea, Al cielo no puede entrar nada sucio ni pecaminoso porque Dios es santo. Y cuando nosotros morimos, lo que merecemos es ir al infierno como castigo por nuestros pecados. 

Y aquí tal vez pudieras interrumpirme y decirme lo que mencioné en el principio, que tu has sido una buena persona y que por lo tanto Dios te dejará entrar en el cielo. Pero la realidad es que la Biblia enseña que nadie puede ir al cielo ni ser justificado por sus buenas obras. Dios dijo que todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia. O sea, nadie puede justificarse delante de Dios por hacer obras buenas. Cuando mueras y te presentes al juicio de Dios, ninguna buena acción podrá justificarte delante de Él. 

Entonces, ¿cuál es la manera para ser perdonados por Dios? Muy fácil, solo tienes que arrepentirte de tus pecados y creer en Jesús como tu Señor y Salvador. Verás, como ya dije, tú y yo merecemos el castigo de Dios por nuestro pecado, pero Dios preparó un plan perfecto. Él envió a su único hijo Jesús a morir por nosotros, y lo castigó a él en vez de a nosotros. Él murió y resucitó al tercer día, y por lo tanto Él es ahora el único camino mediante el cual podemos alcanzar el perdón de Dios y una vida eterna garantizada. La Biblia dice que el que cree en Él no es condenado.

Estimado amigo, este es el evangelio, un regalo que Dios te dio y solo tienes que aceptarlo y vivir para Él. Imagina que alguien pagara todas tus deudas con el banco, pero tú sigues pagando mensualmente por no saber que ya la cuenta está saldada. Jesús ya pagó por tu pecado y si no lo recibes obviamente no puedes ir al cielo; pero si lo aceptas en tu corazón, la Biblia dice que entonces todos tus pecados serán perdonados. 

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, la oportunidad para reconciliarte con Dios es aquí y ahora; no dejes que pase un día más sin asegurar tu destino eterno. Ninguna buena obra te salvará, solo el creer en Jesucristo como Señor y Salvador te puede garantizar la vida eterna. 

Si deseas tomar este ahora mismo, repite conmigo esta simple oración: “Padre celestial, reconozco que soy un pecador; sé que merezco la muerte y el castigo por mi pecado, pero me arrepiento y te pido perdón. Acepto el regalo de la salvación de tu hijo Jesús. Confieso que Jesucristo murió por mí en la cruz y es mi Señor y mi Salvador.  Te pido Que su sangre me lave y me purifique ahora mismo. Gracias Padre, en el nombre de Jesús, Amén.”

Si hiciste esta oración de corazón entonces te felicito, ahora eres una persona nueva y Jesús vive dentro de ti. Te recomiendo que busques una Iglesia evangélica en tu ciudad y te congregues semanalmente para seguir aprendiendo acerca de Dios y su palabra. 

Recibe un abrazo a la distancia,

Jahaziel Rodríguez