¿Qué debo hacer cuando paso por pruebas?

¿Qué debo hacer cuando paso por pruebas?

¿Qué debo hacer cuando paso por pruebas?

Creo que todos atravesamos por etapas cuando donde los problemas parecieran venir en promociones como “compra 1 y lleva 1 gratis.” Son tiempos cuando todo sale mal y las pruebas parecen lluvias torrenciales sin escampar, Es como si lloviera sobre mojado. Y esto nos hace preguntarnos: ¿Qué debo hacer cuando paso por pruebas? Sin embargo, Jesús nos advirtió que tendríamos aflicciones múltiples en este mundo, y Él ha diseñado la manera para poder salir vencedores de ellas. Por lo tanto, en este artículo quiero decirte cómo reaccionar cuando estés atravesando una prueba o dificultad en tu vida cristiana.

La realidad es que las pruebas Dios las permite en nuestras vidas no para hundirnos en ella sino para usarla como un escalón hacia el éxito y madurez espiritual. Esto fue lo que dijo Pedro, que así como el oro es pasado por el fuego para luego ser calificado como oro verdadero, también nosotros atravesaremos por dificultades para llevarnos a la purificación y perfección completa en Dios. Una vez el cristiano comprenda esta verdad, llegará a un nivel de madurez espiritual donde la prueba no afectará su vida espiritual sino que más bien le acercará más a Dios. Déjame contarte una historia real.

El famoso Apóstol Juan, siendo ya un anciano fue desterrado por el imperio romano a una isla llamada Patmos para que muriera lentamente debido a ser predicador del evangelio. En esta pequeña isla no había cultivos, ni vegetación, ni comida, ni compañía humana. No obstante, a pesar de la situación triste y desesperante, él era tan espiritual que dijo en Apocalipsis 1:10 “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor”. Observemos qué madurez espiritual de Juan, en medio de la prueba, él estaba lleno del Espíritu Santo. Por esto Jesús mismo se le apareció y le mostró una gran revelación que le llevó a escribir el gran libro profético de Apocalipsis. Si Juan hubiera actuado carnalmente en esta prueba, hubiera pensado lo obvio, que estaba en una cárcel natural llamada Patmos para morir lentamente. Pero porque él estaba en el Espíritu, pudo comprender que más bien esa isla era una oficina privada que Dios le había preparado para revelarle el libro de Apocalipsis. Jesús no le dio la revelación en sus años de ministerio en Éfeso, ni en el monte de la transfiguración, ni cuando tuvieron la pesca milagrosa. Jesús le mostró su Mayor gloria en medio de una situación difícil en la cual cualquiera se hubiera vuelto loco, pero Juan estaba en el Espíritu. Cuenta la historia extra-bíblica que un año y medio más tarde, hubo un nuevo emperador en Roma llamado Nerva, quien ordenó que Juan fuera libertado. Y así pudo enviar las cartas del Apocalipsis a las iglesias del Asia, y terminar su ministerio en Éfeso.

Querido hermano o hermana, si en la prueba aprendes a vivir en el Espíritu alabando a Dios y dándole gracias por la victoria, desarrollarás un carácter y una fe inquebrantable que te ayudará a ver a Dios en medio de la tormenta. El que actúa carnalmente en el problema se sumergirá más en su miseria, pero el que levanta la mirada hacia Jesús obtendrá la salida. Dios desea que maduremos y lleguemos a una nueva dimensión de carácter cristiano donde las pruebas no me muevan. Pero este cambio Dios no lo hará en una escuela privada, sino en un campo de batalla. Hebreos 11 dice que los héroes de la fe se hicieron fuertes en batallas. Las aflicciones son la escuela de Dios para nosotros y debemos aprender a vivir en el Espíritu.